Gracias a Leonardo Leverde por traducir la publicación original del blog.

Baphomet

Esta noche mientras hablaba con Christopher Johnson, nos preguntamos sobre cómo explicarles en lenguaje sencillo el camino de “Thelema” (Voluntad en griego) a quienes no están familiarizados con el tema.  Originalmente Thelema es una filosofía que originalmente canalizo el controvertido adepto británico Aleister Crowley (1875-1947) y que continuaron desarrollando varios de sus estudiantes, y los estudiantes de estos estudiantes hasta la actualidad.

La premisa básica sobre la que se fundamenta Thelema, es que en esta era, la era de Acuario, todos los seremos humanos somos dioses en potencia. En otras palabras, cualquiera de nosotros puede convertirse en Avatar del Único Dios Verdadero, que adopta muchas máscaras diferentes según la cultura y la tradición. Para realizar esta Unidad con el Espíritu, se requieren dos pasos básicos. Primero, desarrollar un estilo de vida auténtico y segundo, atraer hacia sí mismo las energías divinas.

Primer punto: Desarrollo de un estilo de Vida Auténtico

La ley de Thelema

El aspirante comienza estudiando su propia encarnación hasta llegar a comprender su propia Ley y vivirla. Basándose en el Libro de la Ley, asume progresivamente la responsabilidad de descubrir su código moral innato.

Algunos de los que se apropian de Thelema de manera superficial creen que es el camino más fácil, porque predicamos que en principio nada está prohibido.

Sin embargo, la exigencia de descubrir la propia y verdadera Ley, (La propia Voluntad), hace que Thelema sea uno de los caminos más difíciles de seguir. El objetivo de Thelema es encontrar “La Orbita Varadera” y permanecer fiel a ella, haciéndola cada vez más perfecta en sí mismo.

Por lo tanto, la Ley de Thelema implica inherentemente respetar a todos los demás como centros divinos o “Estrellas” por derecho propio, sin importar cuán diferente sea su Voluntad de la nuestra. Los “deseos” o anhelos pueden chocar, pero la Voluntad es unitaria, a pesar de que cada ser humano la canaliza de manera única.

Abrazando el cuerpo y la sexualidad

En Thelema también abogamos por familiarizarnos íntimamente con nuestro propio Cuerpo (Malkuth) y nuestra Sexualidad (Yesod), desarrollando tanto el conocimiento como la comodidad de estos dos factores. Esto es importante porque el cuerpo forma los ladrillos con los que construimos nuestro Templo, y la sexualidad da el fundamento de la forma en que se construye este Templo.

Por lo tanto, realizamos ejercicios que involucran el Chakra Raiz: Muladhara (Yesod). Este no es necesariamente de naturaleza sexual, pero su trabajo permite que Kundalini se eleve de manera segura y gradual. De esta manera el estudiante comienza a estar familiarizado y cómodo de manera corporal y energética, iniciando el proceso de convertirse en un avatar.

Equilibrar la mente y las emociones

Con el paso del tiempo en este progreso el estudiante llega a examinar todas sus creencias para poder confiar en ellas, solo en la medida en que sean justificables. También aprende a pensar cabalísticamente en todo momento con el simple propósito de convertir todo su conocimiento (Hod, Mente) en una red capaz de recibir inspiración desde Arriba. También desarrolla la devoción, adorando verdaderamente a su Deidad Interior en todos los fenómenos que encuentra en su vida diaria (Netzach, Emociones).

Luego armoniza todo su ser inferior y hace brillar su Espíritu a través de su (Sol, Tiphareth) sobre la Tierra. Este es el punto donde descansan naturalmente la mayoría de los aspirantes.

Segundo punto: Un recipiente para el Santo Ángel Guardián

Si es estudiante decide ir más allá de este primer punto, comienza el segundo, atraer las energías divinas (su Ser Angélico) hacia su Templo (su Ser Inferior).

En este punto, el estudiante emprende varios ejercicios para comenzar a calmar su egocentrismo. De manera un tanto engañosa, llamamos a este proceso “disolución del ego”. En realidad, sólo significa hacer que el ego sea receptivo y pasivo a la Voluntad Superior del SAG. Eso a menudo implica dejar ir cosas inferiores en favor de cosas superiores, aunque no se puede saber de antemano cuáles serán estas cosas.

Una advertencia para todos aquellos que puedan estar contemplando este camino

Este segundo punto mencionado me lleva a lo que Chris mencionó esta noche: le debemos a la gente advertirles sobre los posibles inconvenientes de este camino. El aspirante se enfrenta progresivamente a partes de sí mismo con las que tal vez no quiera lidiar. A medida que le dice al Universo que limpie y purifique progresivamente su vehículo, este responderá. A medida que su vibración se eleva, algunas de las cosas a las que su ego podría estar apegado se sacudirán: trabajos, relaciones, cualquier cosa en su vida que no coincida con su yo auténtico en ese grado será puesta a prueba.

Las cosas se complican aún más si comienza el segundo paso, anular la ilusión de la voluntad personal y permitir progresivamente que su Ser Divino (“Ángel”) ocupe su cuerpo, alma, mente, etc. Comenzará a toparse con sus complejos más profundos y tendrá que superarlos. En ese nivel, no podrá volver a estar dormido. Puede intentarlo, pero solo conseguirá hacer su vida miserable.

Santos siniestros

La otra cuestión difícil es la nomenclatura. A los Thelemitas les encanta discutir sobre lo que realmente significa este camino. ¿Somos siniestros y satánicos? ¿Somos piadosos y devotos? La respuesta a estas y muchas otras preguntas contradictorias es “Sí”.

Aleister Crowley fue criado en la época victoriana en una secta cristiana extremadamente fundamentalista así que, por un lado, trabajó duro para convencer a la gente de que lo vieran como el Diablo encarnado, luchando vigorosamente para exponer la hipocresía y la fealdad del cristianismo vulgar que lo rodeaba. Así que, en muchos sentidos, adoramos a Prometeo, Lucifer, Loki, la Serpiente del Jardín del Edén… como quiera que llamemos a un Dios que robó el fuego para la humanidad para que pudiéramos llegar a ser como los dioses.

Por otra parte, y de igual forma algo polémico, para otro sector de pensamiento completamente diferente, Thelema es básicamente un Cristianismo Gnostico Pro-sexual llevado a la siguiente etapa de la evolución humana.

Es gnóstico en el sentido de que (como Jesucristo, haya existido o no), aspiramos a una experiencia no verbal, directa del Espíritu. Es cristiano en el sentido de que aspiramos a ser verdaderos Hijos e Hijas de Dios, verdaderos Cristos, de una manera no menos robusta que la de Jesús. Así que, al contrario de lo que muchos supuestos thelemitas te dirán, no estamos rechazando el pasado, sino simplemente llevando las lecciones de la Era de Piscis hacia la Era de Acuario. Ahora, no adoramos a Jesús; seguimos su modelo o el modelo de aquellos como él y nos convertimos en Cristos nosotros mismos. Podría decirse que eso es lo que se decía desde el principio.